Hay una realidad en Madrid y en otras partes de España muy difícil de
obviar. Tampoco parece correcto ni acertado mirar para otro lado. La
Cañada Real Galiana es un antiguo camino de trashumancia en el que no
está permitido edificar. Pero tiene más de 2.000 casas ilegales. Y unos
40.000 habitantes que se han ido asentando poco a poco, desde los años
setenta, a lo largo de 15 kilómetros de esta vía pecuaria ubicada en la
Comunidad de Madrid. La ocupación comenzó cuando vecinos de Vallecas y
Getafe se desplazaron hacia allá a plantar huertos y construir pequeñas
cabañas de fin de semana. 40 años después, los vecinos están más que
asentados. Pero el mero transcurso del tiempo no es suficiente para
legalizar una urbanización ilegal.
El Ayuntamiento de Madrid declaró el pasado octubre la guerra a las
casas de la Cañada. El derribo de una vivienda desató una batalla
campal
entre los vecinos y la policía. Y, según un informe del área de
Urbanismo, existen un centenar de órdenes de desalo
martes, 22 de abril de 2008
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